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Tres novelas en imágenes
Max Ernst

Imaginatio vera

17,5x24
Cartoné
520 págs
45,00 euros

«De todos los libros 'navideños' que me han llegado en las últimas semanas mi favorito es, por ahora, Tres novelas en imágenes que contiene los fundamentales libros-collage realizados por Max Ernst (1891-1976) entre 1929 y 1934, y a los que siempre he considerado entre las manifestaciones oníricas más auténticas y radicales del surrealismo.
(...)Este libro es una trampa: tengan cuidado si lo hojean porque querrán hacerlo suyo.»
Manuel Rodríguez Rivero. Joyas de biblioteca. Babelia. El País

«(...) el lector -el espectador- sentirá un delicioso desasosiego frente a las imágenes de Max Ernst. Leyendo este sofisticadísimo volumen, como todos los de la editorial, el ojo deberá aprender a mirar de otro modo, a mirar sin contemplar: mundos rotos que proponen lecturas inesperadas, múltiples, abiertas...»
Estrella de Diego. Babelia. El País

«La edición de Atalanta ofrece de entrada las ilustraciones de las tres novelas gráficas para que el lector se aventure a construir por sí mismo los sentidos alegóricos o narrativos a los que la imaginación le lleve... Las historias tienen un hilo argumental sólo hay que hallar su código.»
Josep Massot. La Vanguardia

«Sucede en la visiones de Marx Ernst que las estrellas que fulguran sobre el crimen son crisálidas, y que el mismo cielo es una vulva que engendra titanes. Sucede que las puertas son esquinas del tiempo, que la moqueta tiene olas, palpita sangre. El sueño proteico convierte a los hombres en leones, en garzas, en plantas que se vuelven espejo vaporoso, filigrana abisal.»
Álvaro Cortina. El Mundo

«Max Ernst proyecta ante nuestros ojos la película más cautivadora del mundo, y porque no pierde la gracia de sonreír al mismo tiempo que ilumina con una luz única nuestra vida interior hasta lo más hondo, no dudamos en ver en él al hombre de infinitas posibilidades.»
André Breton


Entre 1929 y 1934, el artista alemán Max Ernst compuso tres sorprendentes e innovadoras novelas en imágenes tituladas La Mujer 100 cabezas (1929), Sueño de una niña que quiso entrar en el Carmelo (1930) y Una semana de bondad o los Siete Elementos capitales (1934). Con sus más de cuatrocientos collages dispuestos uno tras otro, a veces con pies de ilustración, forman en su conjunto, como dice Jean François Billeter, «uno de los poemas más bellos del siglo XX»; o también, podría decirse, la más sugerente novela de todo el movimiento surrealista.
Max Ernst definió el collage como «la explotación sistemática de la coincidencia casual, o artificialmente provocada, de dos o más realidades de diferente naturaleza». En la superposición de esa conexión imposible de dos realidades distintas radica el estado supremo de la poesía; pero aún tuvieron que pasar siete años de maduración para que apareciera su primera novela en imágenes.
Sin embargo, la aparición del «collage narrativo en 1929 no puede ser considerado como un fenómeno aislado en la vanguardia artística de aquella época: coincidió con el nacimiento del cine sonoro y de las historietas, que hasta entonces aparecían como «tiras» sueltas en los periódicos y empezaron a publicarse agrupadas, formando los primeros comic books.
Como dice Juan Antonio Ramírez en su texto explicativo, «los tres libros con collages recogidos en este volumen no sólo tienen la unidad estilística y las obsesiones compartidas que se han venido reconociendo en ellos, sino también unos argumentos diferenciados susceptibles de ser resumidos y parafraseados»; si bien, –podemos añadir– tienen siempre un carácter abierto y pueden ser interpretados cada vez de forma distinta; en esto radica el valor y el misterio de las irónicas imágenes simbólicas de este libro que, como escribió Robert Desnos en 1930, se encuentran «a mitad de camino entre el despertar y el crepúsculo, en el país de los sueños, de las lujurias, de los horrores tenebrosos».

EPÍLOGO: JUAN ANTONIO RAMÍREZ
TRADUCCIÓN: HÉCTOR SANZ CASTAÑO